El proceso de reporting ESG en las empresas es mucho más que recopilar datos y cumplir con las normativas y estándares (CSRD, GRI, ESRS…). Es una tarea que exige precisión, coherencia y planificación. Por ello, en el camino, surgen errores que, aunque puedan parecer poco comunes, son más frecuentes de lo que las organizaciones suelen admitir. Estos fallos no solo retrasan el proceso, sino que también pueden afectar a la credibilidad del informe y a los objetivos estratégicos de la compañía. Estos son los errores clave en el reporting ESG que no puedes ignorar:
1. Entregar los datos tarde
Uno de los errores más habituales y críticos es la entrega tardía de la información. La recopilación de datos sostenibles suele depender de múltiples departamentos, áreas geográficas o incluso proveedores, lo que provoca retrasos significativos. Estos problemas de plazo pueden derivar en informes incompletos o con una calidad inferior debido a las prisas por cumplir con los tiempos de entrega.
2. Desconocer quién debe reportar la información
Saber exactamente quién es responsable de proporcionar cada dato resulta fundamental. Sin embargo, en muchas ocasiones, las empresas pierden la trazabilidad del dato: no se sabe quién lo ha reportado, quién lo ha validado o quién debía enviarlo inicialmente. Esta falta de control hace que la información pierda fiabilidad y se generen inconsistencias en el reporte final.
3. El formato de los datos
La falta de un formato estándar en el que se deben proporcionar los datos también suele ser un problema recurrente. Cada departamento puede enviar la información en diferentes formatos (hojas de cálculo, correos electrónicos, PDFs), lo que dificulta su consolidación. Además, en muchos casos, los datos no llegan como se esperaba, lo que ralentiza aún más el proceso.
4. Inconsistencias en los datos
Cuando los datos se recopilan manualmente, la probabilidad de errores aumenta exponencialmente. Un simple fallo de cálculo, un dato mal introducido o una cifra omitida puede generar discrepancias que afecten la credibilidad del informe. El proceso manual hace que «hacer cuadrar los datos» se convierta en un reto constante y agotador.
5. No saber qué se debe reportar
Muchas organizaciones se enfrentan a la incertidumbre sobre qué datos deben reportar para cumplir con las normativas o las expectativas de sus grupos de interés. Esta falta de claridad puede provocar que se omita información clave o que se pierda el enfoque en los temas verdaderamente relevantes.
6. Carencia de narrativa coherente
Este es, sin duda, uno de los errores más importantes y frecuentes en el reporting de sostenibilidad. No basta con presentar datos: es esencial contar una historia coherente que explique cómo esos datos contribuyen a los objetivos de sostenibilidad de la empresa. Muchas organizaciones tienen miedo a los «datos malos» y prefieren omitir información negativa, cuando en realidad no existen datos malos, sino datos mal explicados. Una narrativa pobre o superficial limita la transparencia y genera dudas sobre la autenticidad del informe.
7. Integración ineficaz de sistemas
El uso de múltiples fuentes o plataformas para recopilar los datos suele dar lugar a problemas de integración. Consolidar información desde diferentes sistemas (ERP, hojas de cálculo, herramientas de gestión, etc.) puede ser una tarea compleja si no existe una solución tecnológica que facilite este proceso. La falta de integración genera inconsistencias y errores en la información final.
8. Foco en temas irrelevantes
Otro error habitual es centrar el reporte en temas irrelevantes o desarrollar narrativas superficiales que no profundizan en los temas materiales. Omitir información relevante, ya sea de forma intencionada o no, no solo resta valor al informe, sino que también genera desconfianza entre los grupos de interés.
9. Errores en la transcripción
Los fallos en la transferencia de datos entre sistemas, documentos o plataformas son más comunes de lo que parece. La información puede distorsionarse fácilmente cuando se transcribe de forma manual, lo que da lugar a errores que afectan la exactitud del reporte final.
10. Información incompleta
La falta de planificación o el desconocimiento de aspectos clave puede provocar que se recopilen datos incompletos. Muchas veces, la información más crítica para un informe de sostenibilidad no se obtiene porque no se identifica a tiempo como relevante o porque no se planifica adecuadamente su recolección.
11. Inconsistencias en el periodo de reporte
Un error frecuente es la falta de uniformidad en los periodos de reporte. Es decir, los datos presentados provienen de marcos temporales diferentes, lo que complica su comparabilidad y afecta la calidad del análisis. Esto suele ocurrir cuando no existe una coordinación clara en la recopilación de datos.
¿Cómo evitar estos fallos?
La solución a estos problemas no pasa únicamente por mejorar la coordinación entre equipos o establecer procesos más rigurosos. Herramientas como Sygris Reporting ofrecen una respuesta eficiente y efectiva a los retos del reporting de sostenibilidad. Gracias a su capacidad para automatizar la recopilación de datos, mantener la trazabilidad, integrar múltiples sistemas y facilitar la creación de informes claros y coherentes, Sygris permite a las empresas reducir errores y asegurar un reporting mucho más robusto y transparente.
Si quieres evitar los errores más (y menos) comunes, y liberar tiempo y recursos en el proceso, el uso de herramientas especializadas será clave para alcanzar un reporting de sostenibilidad de calidad, alineado con las exigencias regulatorias y las expectativas de tus grupos de interés.