Cómo conseguir una cadena de suministro responsable

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¿Cumplen tus proveedores con todos los estándares éticos y medioambientales? Si la respuesta es sí, enhorabuena: una cadena de suministro responsable ayuda a construir un mundo mejor… y atrae muchas oportunidades de negocio.

En un mundo donde la sostenibilidad es una exigencia, las empresas deben responsabilizarse de todos y cada uno de los impactos que sus acciones tienen en la sociedad. Esto implica mirar con lupa sus estrategias internas, pero también las de sus colaboradores. ¿Por ejemplo? De poco sirve, desde el punto de vista de la salud del planeta, que una marca ponga especial cuidado en medir y reducir su huella ambiental corporativa si uno de sus proveedores tiene un problema de reputación por contaminar un curso de agua. Construir una cadena de suministro responsable es esencial cuando la emergencia climática llama a la puerta del planeta.

Cada vez son más las empresas que ponen en marcha códigos de conducta para sus proveedores. Sin ir más lejos, desde el pasado julio, el gigante de la automoción Porsche exige a sus más de 1.300 proveedores que únicamente empleen energías renovables en la fabricación de los componentes para sus coches.

Una gestión responsable de la cadena de suministro tiene en cuenta cómo se comportan (desde el punto de vista climático, laboral, etc.), todos los actores que participan en el proceso productivo de una empresa. Es decir, pone la lupa sobre los proveedores, contratistas, distribuidores, socios… ¿Cumplen todos ellos, o al menos la mayoría, con los criterios ESG? Si un eslabón falla, la cadena ya no será tan fuerte desde el punto de vista de la sostenibilidad.

Una cadena de suministro responsable ayuda a minimizar los impactos ambientales, sociales y económicos de un negocio, incluyendo a sus proveedores.

¿Por qué debes vigilar que tus proveedores sean sostenibles?

Una cadena de suministro responsable ayuda a minimizar los impactos ambientales, sociales y económicos de una empresa. Y, a la larga, influye positivamente en el negocio, fortalece su presencia en el mercado y atrae nuevas oportunidades. ¿Por ejemplo?

Reduce los riesgos empresariales. Con una gestión sostenible de la cadena de suministro, los proveedores tendrán sistemas sólidos que les ayuden a detectar conductas poco éticas y cumplir con las normativas.

Establece procesos más eficientes. Porque añade mejoras para los trabajadores y, en consecuencia, incrementa la productividad. Además, permite integrar un modelo de economía circular, que ayudará a reducir recursos y ahorrar en costes.

Ayuda a cumplir con las normativas. La ley ampara, cada vez más, la sostenibilidad. Por ejemplo, en España la Ley 11/2018 de Información No Financiera obliga a las empresas de más de 250 empleados a reportar el estado de su información no financiera o EINF.

Crea una cadena de suministro resiliente. Trabajar la sostenibilidad permite a las empresas anteponerse a las crisis y, si estas estallan, a tener una mayor resiliencia.

Permite desarrollar productos sostenibles. Para conseguir que los bienes que produce una empresa sean cuidadosos con el medio ambiente y la sociedad se necesita la colaboración de los proveedores.

Sygris ofrece soluciones, como ESG Supply Chain, para caracterizar a los proveedores a partir de su nivel de riesgo y su seguimiento de los criterios ESG.

Pasos para construir una cadena de suministro responsable

¿Cómo podemos identificar, prevenir y comunicar los impactos de un negocio? Con un proceso que abarque todas las actividades de la empresa y las operaciones de sus proveedores. Estos son los pasos:

1. Mapeo de la cadena de suministro. El primer paso es identificar a todos los proveedores, definiendo cuál es su función y en qué punto de la cadena de suministro intervienen. Así, la empresa puede conocer el alcance que tienen sus productos y servicios.

2. Evaluación de impactos. Hay que definir qué proveedores tienen un riesgo más alto de no cumplir con los estándares, considerando aspectos como la zona en la que opera, sector al que pertenecen, etc. Para ello, debemos contar con cualquier información adicional proveniente de fuentes externas.

3. Revisión de resultados y toma de decisiones. Una vez que los proveedores estén evaluados, debemos plantear un Plan de Acción en el que incluyamos todos los datos que hemos obtenido de los pasos anteriores y las medidas que se van a tomar para solucionar las posibles irregularidades. Se deberán incluir objetivos medibles, para monitorizar el avance de la estrategia.

4. Seguimiento y comunicación. El último paso es monitorizar y seguir el plan con indicadores de rendimiento, que pueden provenir de estándares internacionales, de directivas o ser propios de la empresa.

Sygris ofrece soluciones, como ESG Supply Chain, para caracterizar a los proveedores a partir de su nivel de riesgo y su seguimiento de los criterios ESG. Más información.

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