La presión de inversionistas, consumidores y reguladores ha llevado a que la información sobre el desempeño ESG se vuelva tan importante como los estados financieros tradicionales en empresas de todo el mundo. En el caso de México, las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS) marcan un hito en este camino, abriendo una nueva etapa de rendición de cuentas y transparencia. Las nuevas Normas de Información de Sostenibilidad, también conocidas por sus siglas «NIS», promulgadas por el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera y de Sostenibilidad (CINIF), representan un avance crucial para lograr mayor transparencia y responsabilidad en el reporte de información no financiera. En este artículo, exploraremos en detalle qué son las NIS, por qué son importantes para las empresas mexicanas y cómo pueden implementarse de manera exitosa.
¿Qué son las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS)?
Las NIS son un conjunto de reglas diseñadas para estandarizar la forma en que las empresas reportan su desempeño en materia de sostenibilidad. Su principal objetivo es proporcionar un marco estructurado y de calidad que permita a los stakeholders, como inversionistas, clientes, proveedores y empleados, conocer de manera clara y comparativa la situación ambiental, social y de gobernanza de una entidad.
Estructura de las NIS
El CINIF ha dado inicio a la primera etapa de esta estrategia con la emisión de dos normas fundamentales:
NIS A-1: Marco Conceptual de las Normas de Información de Sostenibilidad. Esta norma establece los fundamentos, conceptos y requisitos generales de calidad que deben cumplir todas las revelaciones sobre sostenibilidad. Su función es similar a la de un marco conceptual financiero, pero adaptado a la realidad de la información no financiera. Entre otros aspectos, define:
- El concepto de sostenibilidad como “la capacidad de las generaciones actuales de satisfacer sus necesidades sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras”.
- Las características cualitativas que debe tener la información reportada, tales como relevancia, comparabilidad, verificabilidad y comprensión.
- La necesidad de integrar estos criterios en conjunto con las Normas de Información Financiera (NIF) para lograr una visión holística de la gestión empresarial.
NIS B-1: Indicadores Básicos de Sostenibilidad (IBSO). Esta norma se centra en los 30 indicadores que, de manera universal, permitirán medir el desempeño en sostenibilidad de una empresa. Dichos indicadores se agrupan en tres grandes áreas:
- Ambientales: Incluyen métricas como las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en sus distintos alcances, consumo de energía (total y renovable), inversión sostenible, uso y gestión del agua, gestión de residuos, entre otros.
- Sociales: Comprenden indicadores relativos al capital humano, tales como la brecha salarial, la igualdad de oportunidades, la salud y seguridad en el trabajo, las horas de capacitación y evaluaciones de desempeño.
- De gobernanza: Se enfocan en aspectos como la existencia y composición del consejo de administración, la presencia de órganos de vigilancia independientes, la implementación de políticas de riesgo, la estrategia de sostenibilidad y la existencia de un código de ética e integridad.
¿A partir de cuándo aplican las nuevas normas?
Ambas normas entraron en vigor para los ejercicios a partir del pasado 1 de enero de 2025. Su alcance abarca a las entidades que preparen estados financieros conforme al Marco Conceptual de las NIF. En el caso de entidades reguladas, deberán cumplir adicionalmente con la regulación que sus respectivos reguladores establezcan en materia de información de sostenibilidad.
- Presentación comparativa: La información deberá incluirse de forma comparativa en los estados financieros; sin embargo, durante el primer ejercicio (periodo terminado al 31 de diciembre de 2025) solo se requerirá la divulgación de la información del periodo más reciente.
- Alivios en la revelación: Se incluyen soluciones prácticas que permiten no revelar ciertos indicadores en el primer año. Específicamente, se otorgan dos alivios: uno para las emisiones de GEI de alcance 3 y otro para el indicador de inversión sostenible, permitiendo que se incluyan en el reporte hasta el cierre de 2026, siempre que se haga una revelación específica de esta opción.
Retos y oportunidades de las NIS
Como se ha comentado más arriba, la presión de los inversionistas, consumidores y la sociedad en general ha llevado a que cada vez más organizaciones integren criterios ambientales y sociales en su modelo de negocio. México, con su rica biodiversidad y una creciente economía, no es la excepción. La adopción de las NIS responde a la necesidad de contar con un lenguaje común que permita comparar el desempeño de las empresas de forma clara y objetiva.
La transición hacia este nuevo marco normativo implica un proceso de cambio profundo en la forma en que las empresas recopilan y procesan la información. Muchas organizaciones deberán invertir en la actualización de sus sistemas internos y en la capacitación de su personal para garantizar que los datos sean precisos, comparables y verificables. Este reto tecnológico y organizacional es, sin duda, uno de los mayores desafíos, pero también ofrece una oportunidad única: la posibilidad de reinventar procesos, mejorar la eficiencia y fortalecer la reputación corporativa.
Las ventajas de adoptar las NIS van más allá del cumplimiento regulatorio. Al ofrecer una visión clara y transparente del desempeño en sostenibilidad, las empresas pueden ganar la confianza de sus grupos de interés y posicionarse favorablemente ante el mercado. La capacidad para reportar de manera consistente y comparativa facilita el acceso a nuevas fuentes de financiamiento, especialmente de inversionistas que valoran la responsabilidad social y ambiental. Además, integrar estos criterios en la estrategia de negocio puede abrir puertas a innovaciones que optimicen el uso de recursos, reduzcan costos y mitiguen riesgos operativos y reputacionales.
Un compromiso que trasciende regulaciones
La integración de la sostenibilidad en la estrategia corporativa es un proceso continuo, y la implementación de las NIS constituyen un hito importante en esta transformación. Las empresas que apuesten por la transparencia y la mejora continua no solo estarán mejor preparadas para afrontar los retos del mercado, sino que también contribuirán a un entorno más justo y responsable.
La convergencia de normativas, la digitalización y el creciente interés de inversionistas y consumidores por la sostenibilidad son tendencias que, sin duda, seguirán marcando la pauta en los próximos años. En este contexto, la capacidad de adaptarse y evolucionar se convierte en una ventaja competitiva esencial. Las herramientas tecnológicas ESG son aliadas estratégicas en este camino, permitiendo que la información se gestione de manera eficiente y se presente de forma clara y oportuna, sin que la empresa pierda de vista su misión y sus valores.
El rol de las herramientas ESG en la transformación digital de las empresas mexicanas
La digitalización se ha convertido en el puente que conecta la necesidad de sostenibilidad con la eficiencia operativa. En este contexto, las herramientas ESG emergen como aliados imprescindibles para las empresas que buscan transformar sus procesos de reporte y gestión. Estas soluciones tecnológicas permiten, además, centralizar datos provenientes de múltiples fuentes, integrando información financiera y no financiera en un solo sistema. La capacidad para automatizar la captura, el análisis y la generación de informes en formatos requeridos, facilita enormemente el cumplimiento normativo y reduce la dependencia de procesos manuales que, además, suelen ser propensos a errores.
Es importante destacar que existen plataformas que han demostrado ser efectivas para gestionar la información de sostenibilidad. Es el caso de Sygris Reporting, una herramienta que no solo ayuda a compilar datos, sino que también ofrecen dashboards interactivos y reportes en tiempo real, lo que permite a las empresas monitorear su desempeño de forma continua y tomar decisiones basadas en información actualizada.
La digitalización a través de herramientas ESG se traduce en una mayor eficiencia, reducción de costos y una capacidad ampliada para responder a las demandas de transparencia y sostenibilidad del mercado global.